marzo 17 2023 0Comment

Diferencias entre imagen y reputación

La imagen y reputación están estrechamente vinculadas, pero son distintas. Comprender la diferencia entre los dos puede ayudar a las empresas a enfocarse y priorizar la forma en que las personas los perciben. Cuando trabajamos en relaciones públicas es común hablar sobre estos dos términos y como asesores en comunicación es importante saber qué resultados le podemos ofrecer a nuestros clientes para fortalecer la percepción de estas.

Imagen

Es todo lo que se ve o se percibe de una persona u organización. Se forma en base a todo lo que se comunica hacia el exterior y en cómo estos mensajes son interpretados por el receptor.

La imagen se construye a partir de la comunicación que se emite alrededor de la organización. Si una empresa no tiene mucha exposición, es difícil formarse una imagen de ella. Por eso, se dice que se puede construir, pues mientras más mensajes precisos se envíen, más se acercará la imagen a lo que la organización quiere. Cada persona puede tener una imagen distinta de la misma empresa en distintos momentos. Comúnmente nos formamos una idea de determinada empresa en base a lo que vemos o escuchamos de ella.  

Además, se forma principalmente a partir de lo que se muestra. Influyen muchos factores, entre ellos, la identidad visual de la marca y el tono de comunicación que emplea en sus mensajes. La imagen genera en la mente del público una idea de cómo es la organización.

Reputación

Va más allá de la imagen, pues su efecto es a largo plazo. Agrega valor a la organización y forma vínculos duraderos con los públicos.

La reputación se gana ya que es resultado de cómo el público valora a la organización a lo largo del tiempo y con base en la experiencia que le brinde. A diferencia de la imagen, que se puede formar basándose en publicidad o presencia en medios de comunicación, la reputación se construye sobre las acciones corporativas de una empresa y cómo afectan a la opinión pública.

Esta se forma de acuerdo la conversación que hay sobre una marca. Mientras que la imagen se enfoca en momentos específicos, la reputación considera el pasado y el presente, con los diferentes sucesos que forman parte de la historia de la organización. Por eso, debemos tener en cuenta que a largo plazo la reputación se puede dañar, pero también se puede reconstruir. Sin olvidar que no es nada fácil, ya que reconstruir requiere de diversas acciones integrales y toma más tiempo cambiar percepciones negativas. Lo recomendable es proteger la reputación de la empresa en todo momento.

A menudo la imagen y la reputación pueden ayudar a las empresas en tiempos de crisis. Por ejemplo, si una empresa hace algo que puede afectar su reputación, una imagen de marca fuerte puede ayudar a revertir las percepciones negativas.

Para finalizar, vemos que ambas son importantes y se debe prestar especial atención a su desarrollo. Sin embargo, cuando una empresa comienza, es importante centrarse en la imagen de la marca, ya que la reputación será algo que se desarrollará y se le prestará más atención a medida que la empresa crezca.

 

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